Un terremoto de magnitud 7,7 en Indonesia provocó decenas de muertes y obligó a evacuar a unas 2.000 personas en la isla de Flores. El movimiento ocurrió durante la madrugada del sábado y generó daños en viviendas, desprendimientos y una alerta preventiva de tsunami que posteriormente fue cancelada.
El fenómeno se registró frente a la costa de Flores, en el este del archipiélago indonesio, mientras los equipos de emergencia continuaban con las tareas de asistencia, evaluación de daños y búsqueda de posibles afectados.
De acuerdo con los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se ubicó aproximadamente a 62 kilómetros al noroeste de Ende, una de las principales ciudades de la isla, y el foco sísmico se encontraba a unos 10 kilómetros de profundidad.
Decenas de víctimas y daños en Flores
El balance difundido tras el sismo contabilizó fallecidos en distintos distritos de Flores. Manggarai concentró 24 víctimas, seguido por Manggarai Oriental con 17. También se registraron muertes en Sikka, Ngada, Ende y Manggarai Occidental.
Las autoridades todavía trabajaban para determinar la cantidad total de personas heridas o desaparecidas. La información podía modificarse a medida que los equipos de emergencia accedieran a las zonas afectadas y completaran las inspecciones.
La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB) informó además sobre daños en más de un centenar de viviendas y la presencia de aludes en diferentes sectores de la isla. Parte de la infraestructura también sufrió las consecuencias del movimiento.
El aeropuerto de Komodo, utilizado por viajeros que llegan a la zona turística cercana al Parque Nacional de Komodo, registró afectaciones, aunque permanecía operativo, según informó el ministro de Transportes, Dudy Purwagandhi.
Hospitales evacuaron pacientes por precaución
La intensidad del movimiento también obligó a modificar temporalmente la atención sanitaria en algunas localidades. Pacientes de hospitales de la zona, incluido un centro médico de Ende, fueron trasladados hacia espacios exteriores ante la situación generada por el terremoto.
Oche Seko, portavoz de la Agencia de Gestión de Desastres Local, señaló que los centros sanitarios enfrentaban dificultades para disponer de espacios adecuados para alojar a las personas evacuadas y que «no tienen tiendas suficientes» en las que alojarlos.
La evacuación alcanzó aproximadamente a 2.000 habitantes de las zonas costeras. La medida se tomó después de que el terremoto activara un sistema de alerta temprana ante la posibilidad de tsunami.
La alerta fue retirada poco después al no observarse un escenario que justificara mantenerla activa. Sin embargo, algunas áreas de Flores registraron inundaciones vinculadas a olas que alcanzaron cerca de un metro en sectores del distrito de Ende.
Testimonios desde las localidades afectadas
En Labuan Bajo, localidad situada en el oeste de Flores, el español Santiago Tinoco describió los momentos posteriores al movimiento y los daños sufridos por el edificio donde reside.
«Empezó a temblar todo, las paredes se resquebrajaron y nos cayeron trozos de techo en la cabeza», relató a EFE el español Santiago Tinoco desde el oeste de Flores.
El residente explicó que el inmueble donde vive tiene tres plantas y que durante la evacuación por las escaleras se desprendieron diferentes partes de la estructura. «Tuvimos mucho miedo a que se nos viniera el edificio encima», cuenta Tinoco, quien reside en la localidad de Labuan Bajo, puerta de entrada del Parque Nacional de Komodo, donde trabaja.
Buzo de profesión, Tinoco indicó que la estructura sufrió daños importantes y que su vivienda «ha quedado destrozada o parcialmente destrozada».
En Maumere, otra localidad de Flores, Eka Putera Nggalu también relató cómo reaccionaron los residentes cuando comenzó el temblor. «Salimos corriendo y nos quedamos en el patio viendo cómo la casa se balanceaba», indicó.
El sacerdote Emilianus Dedyson, también desde Maumere, explicó que los habitantes abandonaron sus viviendas y buscaron lugares donde permanecer a salvo. La población local mantiene además recuerdos de otros grandes terremotos registrados históricamente en la isla.
El antecedente del terremoto de Flores de 1992
El terremoto ocurrido este sábado recordó a los habitantes de Flores el desastre sísmico registrado en 1992. Aquel terremoto también alcanzó una magnitud de 7,7, aunque sus características fueron diferentes y derivaron en un tsunami de gran alcance.
El fenómeno de 1992 dejó alrededor de 2.500 personas fallecidas. La diferencia principal respecto del evento actual estuvo relacionada con un deslizamiento submarino de grandes dimensiones que contribuyó a generar el tsunami.
El especialista Daryono, integrante de la Asociación Indonesia de Expertos en Desastres, explicó que las características del movimiento de aquel año provocaron «un tsunami gigante con olas que alcanzaron alturas de hasta 26 metros que arrasaron tierra adentro en menos de 5 minutos».
En el terremoto registrado este sábado no se identificaron deslizamientos submarinos significativos, una circunstancia que ayudó a evitar un escenario costero similar al ocurrido décadas atrás. Según el experto, esa diferencia explica que el nuevo episodio «no causó inundaciones destructivas en la costa».
Otro terremoto de magnitud 6,9 golpeó Sumatra
La actividad sísmica no se limitó a Flores. Horas después, otro movimiento de magnitud 6,9 fue registrado en la isla de Sumatra, situada al norte del país, según los datos del USGS.
Este segundo terremoto tuvo una profundidad estimada de 183 kilómetros. Hasta el momento de los primeros reportes no se habían comunicado víctimas ni daños materiales asociados al movimiento.
Las autoridades tampoco emitieron una nueva alerta de tsunami por este segundo sismo, debido a las características del fenómeno y a la profundidad a la que se produjo.
Por qué Indonesia registra terremotos con frecuencia
Indonesia forma parte del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por una elevada actividad sísmica y volcánica. En esta región interactúan diferentes placas tectónicas, lo que genera movimientos frecuentes de diversa intensidad.
El país está compuesto por más de 17.000 islas, algunas de ellas alejadas de los principales centros urbanos y con dificultades de acceso. Esta configuración geográfica puede complicar las tareas de respuesta cuando un terremoto afecta simultáneamente a distintas comunidades.
La combinación entre la ubicación tectónica del archipiélago, su extensión territorial y la existencia de numerosas zonas costeras hace que los sistemas de vigilancia y evacuación tengan un papel relevante frente a terremotos de gran magnitud.
México expresó solidaridad con Indonesia
El Gobierno de México manifestó su solidaridad con el pueblo y las autoridades de Indonesia después del terremoto registrado en Flores. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que mantiene seguimiento de la situación mediante la representación diplomática mexicana en el país asiático.
La Cancillería indicó que la embajada de México en Indonesia dará «puntual seguimiento a la situación que se desarrolla tras el terremoto».
En su comunicación, la dependencia también señaló: «Hasta el momento, no se tiene reporte de connacionales afectados. Se recomienda seguir las indicaciones locales y mantenerse al tanto de la información oficial. En caso de requerir asistencia o protección consular, se reitera a todas las personas mexicanas en la región el número de emergencias de nuestra embajada en Yakarta».
Mientras continúan las evaluaciones, las autoridades indonesias mantienen las labores de atención a las personas evacuadas, revisión de edificios y recopilación de información sobre los daños provocados por el terremoto de magnitud 7,7 en Flores.



