Lo que debía ser una inspección rutinaria de terreno previa a la construcción de una nueva línea ferroviaria de alta velocidad terminó convirtiéndose en uno de los hallazgos arqueológicos más deslumbrantes del año. En el último día de las labores de sondeo en la localidad de Binyamina, un equipo de rescatistas del patrimonio cultural tropezó con un secreto sepultado que permaneció intacto durante casi dos milenios.
El fortuito hallazgo en el último día de excavación
Las labores se desarrollaban como parte de las obras públicas para duplicar las vías del tren costero cuando los arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades detectaron una anomalía bajo el terreno. Al retirar las capas superiores de tierra, descubrieron una antigua estructura de prensado de vino de la época romano-bizantina. Dentro del foso de recolección de la instalación, colocados boca abajo de forma deliberada, yacían dos bustos de mármol tallados hace 1.700 años en un estado de conservación extraordinario.
Una inscripción en griego y personajes del mundo clásico
Las esculturas corresponden a protomos, piezas de arte antiguo que representan la cabeza y la parte superior del torso humano. Al limpiar el sedimento de la primera figura, los investigadores hallaron una clara inscripción grabada en griego con el nombre "Licurgo", una referencia que los expertos vinculan tanto al legendario legislador de Esparta como al célebre orador y político ateniense del siglo IV a.C. La segunda figura muestra a un hombre con barba prominente, posible representación de un filósofo o pensador de la época.
Un escondite secreto para proteger las obras de arte
El contexto del hallazgo sugiere que las esculturas no pertenecían originalmente al complejo agrícola. Los especialistas sostienen la hipótesis de que las piezas formaban parte de la decoración de una lujosa villa o de unas termas romanas cuyos restos aparecieron en las inmediaciones. Según los investigadores, los antiguos pobladores ocultaron intencionadamente las estatuas en el foso para protegerlas del saqueo o la destrucción durante un periodo de invasión o conflicto militar en la región.
Del lecho de tierra a la exhibición pública
Tras completar los protocolos iniciales de extracción y registro documental, las valiosas piezas de mármol fueron trasladadas para su tratamiento de conservación. Las autoridades culturales confirmaron que ambas obras serán exhibidas temporalmente en el Museo MUZA de Tel Aviv antes de someterse a análisis detallados que permitan determinar el taller de procedencia del mármol y confirmar la identidad definitiva de las figuras representadas.



