El caso se produjo después de un tratamiento realizado en Rosario y convirtió a Mabel en la mujer de mayor edad registrada en Argentina en dar a luz. La paciente había atravesado la menopausia años atrás y recurrió a técnicas de fertilidad para poder llevar adelante el embarazo.
El embarazo se consiguió mediante fecundación in vitro, procedimiento que permite realizar la fecundación fuera del organismo para posteriormente transferir el embrión al útero. En este caso, el tratamiento utilizó óvulos donados y el embarazo comenzó luego del primer intento.
El nacimiento ocurrió en San Nicolás
David nació por cesárea en el Hospital San Felipe, donde permaneció bajo atención médica junto con su madre. De acuerdo con la información aportada sobre el nacimiento, el niño pesó 2,750 kilos y se encontraba en “perfectas condiciones”.
La gestación se extendió durante los nueve meses y, según los datos difundidos sobre el caso, transcurrió con normalidad. Mabel llegó al parto después de haber logrado el embarazo en el primer tratamiento de fertilidad realizado.
La atención obstétrica estuvo a cargo de Romina Ruffini, quien acompañó a la paciente durante el proceso. La profesional describió la actitud de Mabel durante los controles y destacó que cumplía con las indicaciones médicas establecidas para el seguimiento del embarazo.
La obstetra señaló que Mabel “es una paciente muy predispuesta, estaba siempre muy tranquila, muy confiada. Se hacía todo lo que se le solicitaba en tiempo y forma, totalmente confiada y entregada al médico”.
El tratamiento de fertilidad utilizado
La edad de la paciente implicaba que ya se encontraba en la etapa de menopausia, por lo que el embarazo requirió recurrir a una técnica de reproducción asistida. La fecundación in vitro permite unir un óvulo y un espermatozoide en un entorno de laboratorio y luego transferir el embrión al útero.
En el procedimiento realizado en este caso se utilizaron óvulos donados. La información disponible no especifica si hubo un donante de esperma. El tratamiento se llevó adelante en Rosario con la intervención del especialista Matías Colabianchi.
Mabel relató que el deseo de ser madre había permanecido durante años y que finalmente decidió iniciar el tratamiento pese a encontrarse en la posmenopausia. “Decidí tener un hijo ahora porque hace muchos años que quedé menopáusica, pero yo siempre tuve el deseo de ser madre. No me di por vencida. Soy una mujer de mucha fe. Oraba, ponía mi mejor energía y sentía en mi corazón que iba a ser madre. Hasta que un día tomé la decisión y me animé”.
Sobre el resultado del procedimiento, la mujer explicó: “Todo salió perfecto: el tratamiento, se formó el embrión, llevé un embarazo hermoso y llegó David. Estoy muy feliz”.
Un embarazo seguido durante nueve meses
Después de conseguir el embarazo mediante el primer tratamiento, Mabel continuó con controles médicos durante toda la gestación. Los datos del caso indican que el embarazo avanzó sin complicaciones relevantes hasta el nacimiento de David.
La paciente también atribuyó parte del desarrollo del embarazo a su estado general de salud y a las condiciones de su aparato reproductivo. “Estoy muy agradecida con el doctor. La doctora Ruffini fue excelente conmigo. Yo soy saludable; tengo un útero muy saludable y eso me ayudó mucho; sino hubiera sido imposible”, aseguró la feliz madre.
Antecedentes de maternidad a edades avanzadas
El caso argentino se suma a otros nacimientos registrados en distintos países en los que mujeres de edades superiores a las habituales para la maternidad lograron quedar embarazadas mediante técnicas de reproducción asistida.
Uno de los antecedentes ocurrió en Rumania en 2005, cuando Adriana Iliescu tuvo un bebé a los 66 años. El episodio fue seguido por otro caso en España, donde María del Carmen Bousada de Lara dio a luz a mellizos en 2006, cuando estaba cerca de cumplir 57 años.
En 2015 también se registró el caso de Annegret Raunigk, quien tuvo cuatrillizos a los 65 años en Ucrania. Estos antecedentes muestran que la reproducción asistida permitió concretar embarazos en edades que se encuentran fuera del período habitual de fertilidad.
La experiencia de Mabel después del nacimiento
Tras el nacimiento de David, Mabel expresó su agradecimiento hacia los profesionales que participaron del tratamiento de fertilidad y del seguimiento obstétrico. La mujer también hizo referencia al avance de las técnicas de reproducción asistida y a la posibilidad de buscar alternativas médicas después de la menopausia.
“No hay que darse por vencido. La menopausia en estos tiempos no es un obstáculo; la ciencia avanzó mucho. Me atendieron muy bien”, finalizó.



