Un joven fue encontrado con vida junto a su perro después de permanecer 14 días atrapado bajo los escombros de un edificio en Catia La Mar, estado La Guaira. El rescate ocurrió el 8 de julio, dos semanas después de los terremotos que afectaron el centro-norte de Venezuela.
El sobreviviente se encontraba debajo de los restos del bloque 3 de la urbanización Páez, una de las estructuras dañadas por los movimientos sísmicos registrados el 24 de junio. Durante el tiempo que permaneció aislado, logró grabar imágenes de las condiciones en las que esperaba ser localizado.
La historia comenzó a difundirse por la presencia de su mascota, que permaneció junto a él durante todo el encierro. De acuerdo con el relato posterior al rescate, el animal tuvo un papel importante para que pudiera mantenerse consciente y resistir hasta la llegada de los equipos de emergencia.
El perro permaneció junto al sobreviviente
El joven explicó que su perro no se alejó mientras ambos se encontraban rodeados por fragmentos de hormigón, metales y otros materiales del edificio colapsado. La mascota permaneció en el reducido espacio disponible y reaccionaba cuando detectaba que su dueño perdía el conocimiento.
“Mi perro fue quien me mantuvo con vida... me lamía cuando me desmayaba”, expresó el sobreviviente al describir lo ocurrido durante los días posteriores al derrumbe.
La presencia del animal también habría contribuido a que el joven conservara una referencia emocional mientras esperaba ayuda. En una situación marcada por la falta de movilidad y el aislamiento, la compañía de su mascota le permitió mantener la esperanza de ser encontrado.
Las imágenes grabadas bajo los restos del inmueble muestran un espacio limitado, rodeado de materiales destruidos. En el video puede observarse al joven acostado y con escasa capacidad para desplazarse, mientras el perro permanece cerca de él.
Cómo fue el rescate en Catia La Mar
Los equipos que trabajaban en la remoción de escombros detectaron indicios de que todavía podía haber personas con vida debajo de la estructura. Las tareas se concentraron en el bloque 3 hasta que los rescatistas consiguieron llegar al lugar donde estaban el joven y su mascota.
Ambos fueron retirados con vida el 8 de julio. El operativo generó una reacción inmediata entre voluntarios, familiares y miembros de los grupos de búsqueda que continuaban trabajando en distintos edificios afectados de La Guaira.
Tras ser extraído, el sobreviviente recibió asistencia médica para evaluar su estado general y las consecuencias de haber permanecido durante dos semanas en condiciones extremas. El perro también fue retirado del lugar y quedó bajo observación para comprobar su estado físico.
El hallazgo se produjo cuando las posibilidades de encontrar nuevos sobrevivientes disminuían con el paso de los días. A pesar de esa situación, los equipos de emergencia mantenían las operaciones en áreas donde existían reportes de personas desaparecidas.
Dos semanas atrapados bajo una estructura colapsada
El prolongado encierro expuso al joven a la falta de movimiento, el agotamiento, la deshidratación y la incertidumbre sobre el avance de las tareas de búsqueda. El reducido espacio formado entre los restos del edificio le permitió evitar el aplastamiento directo, aunque limitó sus movimientos.
Durante ese período, el sobreviviente utilizó un teléfono para documentar parte de la situación. La grabación permitió observar el lugar en el que permaneció junto al animal y se convirtió en uno de los registros difundidos después del rescate.
La permanencia del perro fue uno de los elementos centrales del caso. El animal se mantuvo junto a su dueño desde el colapso del edificio hasta el momento en que ambos fueron localizados por los rescatistas.
El terremoto que afectó a Venezuela
Los movimientos sísmicos registrados el 24 de junio de 2026 provocaron el colapso de edificios y daños en distintas zonas del centro-norte de Venezuela. El estado La Guaira estuvo entre las áreas con mayores consecuencias materiales y humanas.
Desde las primeras horas posteriores al desastre, organismos nacionales, voluntarios y delegaciones internacionales participaron en la búsqueda de personas atrapadas. Las operaciones se desarrollaron entre estructuras inestables, réplicas y dificultades para movilizar maquinaria pesada.
La urbanización Páez, situada en Catia La Mar, quedó incluida entre los sectores inspeccionados por los grupos de rescate. Allí se mantuvieron las tareas de localización y remoción de materiales incluso después de que transcurriera la primera semana del terremoto.
Continúan las búsquedas en las zonas afectadas
Las labores de emergencia continuaron en diferentes puntos de La Guaira mientras las autoridades actualizaban los registros de personas fallecidas, heridas, rescatadas y desaparecidas. También se habilitaron espacios temporales para las familias que perdieron sus viviendas.
Los rescatistas revisaron edificios colapsados mediante inspecciones manuales, equipos de escucha y unidades caninas. Cada señal detectada debajo de los restos obligaba a detener la maquinaria y avanzar con procedimientos destinados a evitar nuevos desprendimientos.
El rescate del joven y su perro pasó a integrar los casos de supervivencia registrados después del terremoto. El episodio también mostró la importancia de mantener las operaciones de búsqueda mientras existieran indicios de personas atrapadas bajo las estructuras dañadas.

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