La situación en Oriente Medio atraviesa una nueva escalada tras confirmarse la muerte de dos figuras clave del poder iraní. En paralelo, líderes internacionales fijan posición frente al conflicto y organismos multilaterales advierten sobre el impacto global, especialmente en materia alimentaria.
Israel confirma la muerte de líderes iraníes
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó que las fuerzas armadas llevaron a cabo una operación en la que murieron Alí Larijani y el general Gholamreza Soleimani, dos referentes centrales dentro de la estructura política y militar de Irán.
Según lo comunicado, Larijani se desempeñaba como jefe del Consejo Superior de Seguridad Nacional, un organismo clave en la toma de decisiones estratégicas del país. Por su parte, Soleimani lideraba los Basij, considerados un componente esencial dentro del sistema de control interno iraní.
"El jefe de Estado Mayor acaba de informarme de que Larijani, secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional, y [el general Gholamreza] Soleimani, jefe de los Basij, el aparato represivo central de Irán, fueron eliminados anoche", declaró el ministro Israel Katz en un mensaje de video.
Francia descarta intervención en el estrecho de Ormuz
En el contexto de la creciente tensión, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó que su país no participará en acciones militares para garantizar la apertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas comerciales de energía a nivel global.
El mandatario indicó que la decisión responde a que Francia no forma parte directa del conflicto en Irán, pese a las solicitudes realizadas por Estados Unidos. De esta manera, se distancia de una posible intervención en la zona en el corto plazo.
"No somos parte del conflicto (de la guerra en Irán) y, por lo tanto, Francia nunca participará en operaciones para abrir o liberar el Estrecho de Ormuz en el contexto actual", declaró Macron en una declaración tras la reunión de un consejo de Seguridad.
El jefe de Estado francés señaló que, en caso de una disminución de las hostilidades, su país podría colaborar en mecanismos de seguridad marítima junto a otras naciones para garantizar la circulación de buques comerciales, incluyendo petroleros y portacontenedores.
Asimismo, remarcó que ese escenario requeriría previamente avances tanto en el plano político como en el técnico para su implementación.
Advertencia global por el aumento del hambre
El impacto del conflicto no se limita al plano militar o diplomático. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU alertó sobre las consecuencias económicas que podría generar una prolongación de la guerra en la región.
De acuerdo con estimaciones del organismo, si las hostilidades continúan hasta junio de 2026, cerca de 45 millones de personas adicionales podrían enfrentar situaciones de inseguridad alimentaria aguda.
"Si el conflicto en Oriente Medio se prolonga hasta junio, otros 45 millones de personas podrían caer en una situación de inseguridad alimentaria aguda debido al aumento de los precios", declaró el director ejecutivo adjunto del PMA, Carl Skau, en rueda de prensa en Ginebra.
El funcionario también advirtió que este escenario llevaría los niveles globales de hambre a cifras sin precedentes, en un contexto donde ya se registran aproximadamente 319 millones de personas afectadas por la falta de acceso adecuado a alimentos.
"Esto elevaría los niveles de hambre en el mundo a un récord absoluto, y es una perspectiva terrible", dijo y agregó que en la actualidad 319 millones de personas -ya de por sí una cifra sin precedentes- sufren inseguridad alimentaria. "Realmente esto lleva la situación a un nivel completamente distinto", insistió.

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