El Ministerio de Salud informó un aumento de notificaciones de leptospirosis en humanos y animales durante 2025, con una concentración de casos en la región centro y noreste del país. A continuación se detalla la situación epidemiológica, los síntomas más frecuentes, las vías de transmisión y las medidas de prevención recomendadas.
Datos del Boletín Epidemiológico Nacional
Según la actualización correspondiente a la semana epidemiológica 34, el informe oficial registró 1.549 sospechas en personas, de las cuales hubo 72 casos confirmados y 62 probables. En animales de compañía se reportaron 517 notificaciones con 107 confirmaciones, información que motivó atención en la región centro y noreste.
El documento señala que el 85% de los casos confirmados y probables humanos se concentró en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, aunque también hubo registros en Misiones, Córdoba, Río Negro, Santa Cruz, Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, La Pampa y Tucumán.
Tendencia temporal y distribución
El período de mayor circulación se ubicó entre las semanas 7 y 15, periodo que coincidió con el final del verano y el inicio del otoño. El informe vincula el aumento de casos con condiciones climáticas y actividades que favorecen el contacto con aguas o suelos contaminados.
Las autoridades señalaron que la mediana de edad de los casos humanos fue de 35 años y que hubo predominio masculino, con tres de cada cuatro casos detectados en varones. Se documentaron además seis muertes en la región centro del país.
Qué es la leptospirosis
La leptospirosis es una infección producida por bacterias del género Leptospira. Se trata de una zoonosis, por lo que animales como ratas, ratones, perros y ganado pueden actuar como reservorios y fuentes de contagio para las personas.
La transmisión ocurre cuando la piel o las mucosas entran en contacto con agua, barro o suelos contaminados con orina de animales infectados. Por ello, las inundaciones, el trabajo agrícola y ciertas actividades recreativas al aire libre aumentan el riesgo de exposición.
Síntomas y evolución clínica
En su fase inicial la enfermedad suele presentarse como un cuadro gripal. Entre los primeros signos se encuentran fiebre, cefalea, mialgias —con especial intensidad en las pantorrillas— y malestar general, síntomas que pueden confundirse con un resfrío o una influenza.
En casos graves, la infección puede evolucionar hacia ictericia, hemorragias pulmonares y compromiso renal o hepático. El periodo de incubación puede alcanzar hasta 15 días, de modo que los síntomas pueden manifestarse semanas después de la exposición. Una de las complicaciones más severas es el síndrome de Weil, con riesgo elevado de mortalidad si no se trata oportunamente.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico combina la valoración clínica con la investigación de antecedentes epidemiológicos, como contacto con aguas potencialmente contaminadas o exposición a animales. La confirmación requiere pruebas de laboratorio específicas.
El inicio temprano de tratamiento con antibióticos reduce la probabilidad de complicaciones y mortalidad. Por eso los profesionales de la salud insisten en la importancia de la consulta médica rápida ante fiebre y antecedentes de exposición.
Leptospirosis en animales y su relación con la salud humana
La leptospirosis canina mostró un crecimiento interanual en notificaciones y confirmaciones, con focos en Buenos Aires, Córdoba, Jujuy y Tucumán. La vigilancia en animales se utiliza como indicador de la presencia de la bacteria en el ambiente y ayuda a anticipar riesgos para la población humana.
Las infecciones en el ganado además implican pérdidas productivas, ya que pueden provocar abortos, partos prematuros, infertilidad y pérdida de peso, lo que demanda acciones integradas entre salud humana y sanitaria animal bajo el enfoque de Una Salud.
Medidas de prevención
Entre las recomendaciones oficiales figuran el control de roedores domésticos y periurbanos, la vacunación de perros en zonas de riesgo y el uso de ropa y calzado impermeable al trabajar o transitar por zonas anegadas.
Se aconseja cubrir las heridas con apósitos impermeables y evitar el contacto directo con aguas estancadas o barro sospechoso. En episodios de alto riesgo, como inundaciones, la profilaxis con doxiciclina puede indicarse de forma puntual, aunque está contraindicada en niños menores de ocho años y en embarazadas.
Vigilancia y respuesta sanitaria
Desde 2023 la leptospirosis es de notificación obligatoria, una medida que, según el informe, fortaleció la vigilancia epidemiológica y mejoró la rapidez en la detección de brotes y casos graves. Este incremento en la detección no necesariamente indica un brote fuera de los valores históricos, pero sí permitió una mejor caracterización de la circulación de la enfermedad en 2025.
Las autoridades sanitarias reiteraron la necesidad de capacitar al personal sanitario para acortar los tiempos entre la aparición de síntomas y la confirmación, así como continuar con la vigilancia simultánea en humanos y animales para orientar las intervenciones.

0 comments:
Publicar un comentario