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30 abril 2025

Marcos Wolman: "La canasta básica de un Jubilado es de $1.200.000, nadie puede vivir con $357.000 en este país."

En una nueva jornada de debate legislativo, Marcos Wolman, representante de la Mesa de Jubilados y Pensionados de la República Argentina, participó en la Comisión de Previsión y Seguridad Social de la Cámara de Diputados, donde trazó un crudo panorama de la situación que enfrentan millones de adultos mayores en el país.

Ingresos por debajo de la línea de subsistencia

"El haber mínimo jubilatorio hoy, del mes de mayo, netos, sin la deducción del aporte a la seguridad social, es de 287.587 pesos. A esto se le adicionan los 70.000 pesos, estos que no tienen actualización. Esto significa que el haber mínimo jubilatorio, son 357.537 pesos de bolsillo", sostuvo Wolman ante los legisladores.



A pesar de este monto, el poder adquisitivo de los jubilados dista mucho de alcanzar niveles mínimos de dignidad. La Defensoría del Pueblo de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires calcula, desde hace más de una década, una canasta básica específica para personas mayores, basada en el seguimiento detallado de gastos indispensables como alimentación, vivienda, salud y medicamentos.

"Esto es menos del 30% de la canasta básica de una persona mayor que la Defensoría del Pueblo de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, elabora hace 12 años aproximadamente, semestralmente, con los rubros necesarios para el tema alimentación, para el tema de la vivienda, para el tema de los medicamentos, de la salud, de todo lo necesario para la subsistencia de una persona mayor, rubro por rubro, en el último dato, acaban de anunciar hace un mes, la canasta básica para la subsistencia de una persona mayor, alcanza a 1.200.000 pesos".



Cifras preocupantes y una realidad crítica

La brecha entre ingresos y necesidades reales pone a millones de jubilados en una situación de alta vulnerabilidad social. "Nadie puede vivir con 357.000 pesos en este país. Por lo tanto, con este haber jubilatorio, quiero aclarar que según el Boletín de Seguridad Social de ANSES con datos del 2024, alcanza a 2.000.000 de jubilados cobrando el haber mínimo, pero a 3.474.000 y algo más, que reciben menos de 400.000 pesos", denunció el dirigente.

La situación se agrava para quienes acceden a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), una prestación no contributiva. "Esta es la realidad, es la situación todavía mucho más agudizada para quienes reciben la PUAM, que como todos sabemos, más acá los profesionales, están recibiendo con 5 años más para jubilarse la mujer, 65 años, el 80% del haber mínimo jubilatorio, y además sin derecho a una pensión por fallecimiento".

Esto significa que muchas mujeres, a pesar de haber contribuido en su vida laboral y familiar, se ven obligadas a esperar más tiempo para acceder a un ingreso más bajo que el ya insuficiente haber mínimo, y sin protección alguna para sus cónyuges o familiares tras su fallecimiento.



Retroceso en el acceso a medicamentos

Uno de los golpes más fuertes a la calidad de vida de los jubilados ha sido el recorte de beneficios en el sistema de salud. "Esta es la realidad, y con un nuevo elemento que se da para la inmensa mayoría de los jubilados, hablamos de un Instituto Nacional de Servicios Sociales de Jubilados y Pensionados, PAMI, que hoy ha sacado los medicamentos que tenían el 100% de beneficio de descuento, los han eliminado, y esto ha traído consecuencias todavía más graves por los precios de los medicamentos, por las situaciones graves, por la situación de salud de esta etapa de la vida".

El acceso gratuito a medicamentos es un pilar para garantizar la salud de las personas mayores, pero la eliminación de esta cobertura genera gastos imposibles de afrontar para quienes ya viven por debajo de la línea de indigencia. Además, muchas de estas enfermedades son crónicas y requieren tratamientos permanentes.



Una lucha que continúa

Wolman concluyó su intervención destacando el carácter colectivo de este reclamo y la necesidad de una solución urgente por parte del Estado: "Y quiero decir, como acá ya se dijo, que esto sigue todavía desarrollándose y cada vez con mayor intensidad la baja del haber jubilatorio, los temas de salud y los temas de vivienda. Y con un nuevo, acá podemos decir que nuestra lucha y de todas las organizaciones con las cuales estamos desarrollando toda esta lucha, es que el haber mínimo cubra la canasta básica de una persona mayor, y por lo tanto, hoy es necesario discutir un aumento de emergencia".

Mientras tanto, la inflación acumulada, los aumentos en alimentos, alquileres y servicios médicos siguen deteriorando día a día el poder adquisitivo de los adultos mayores. Las organizaciones de jubilados y pensionados reclaman no solo una suba inmediata de los haberes, sino también una reforma estructural que garantice ingresos dignos y sostenibles en el tiempo.

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