Guatemala declaró la alerta roja por el volcán de Fuego luego de que el macizo registrara un aumento significativo de su actividad eruptiva. Las autoridades activaron protocolos de emergencia ante explosiones, emisión de lava, flujos piroclásticos y columnas de ceniza que alcanzaron varios kilómetros de altura.
Alerta roja y evacuaciones preventivas por la actividad volcánica
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) estableció el nivel máximo de alerta para sectores de los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla, donde se concentra el mayor riesgo por la evolución del fenómeno volcánico.
Como parte de las medidas de prevención, las autoridades iniciaron la evacuación de habitantes ubicados en comunidades cercanas al volcán de Fuego, situado aproximadamente a 35 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Guatemala. También fueron habilitados albergues temporales para recibir a las personas desplazadas.
Explosiones, lava y columnas de ceniza de gran altura
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó que el volcán ingresó en una nueva etapa eruptiva marcada por explosiones frecuentes, salida constante de gases, expulsión de ceniza y presencia de fuentes de lava.
La actividad registrada incluyó columnas de ceniza que llegaron hasta los 6000 metros sobre el nivel del cráter, además del descenso de flujos piroclásticos por diferentes barrancas del volcán. Estos fenómenos están compuestos por gases, cenizas y fragmentos de roca que pueden desplazarse a altas temperaturas.
Durante la noche, imágenes difundidas por organismos oficiales mostraron la presencia de ríos de lava descendiendo por las laderas del volcán de Fuego, mientras grandes nubes de ceniza se elevaban desde la zona del cráter.
Suspensión de clases y restricciones en las zonas afectadas
Debido al avance de la actividad volcánica, las autoridades suspendieron las clases presenciales en las áreas de mayor exposición con el objetivo de reducir los riesgos para estudiantes, docentes y trabajadores educativos.
Además, se ordenó el cierre preventivo de la Ruta Nacional 14, una vía cercana al volcán que conecta sectores del sur de Guatemala con Antigua Guatemala. La medida fue tomada por la posibilidad de caída de ceniza y presencia de materiales volcánicos en la zona.
La dispersión de ceniza afectó distintas localidades cercanas y obligó a mantener un seguimiento permanente del comportamiento del volcán, debido a los posibles efectos sobre la visibilidad, la salud de la población y algunas infraestructuras.
El volcán de Fuego y sus antecedentes de riesgo
El volcán de Fuego es considerado uno de los sistemas volcánicos con mayor actividad de América. Aunque presenta emisiones frecuentes, algunas fases eruptivas pueden alcanzar niveles de mayor intensidad y generar situaciones de emergencia.
Uno de los episodios más graves ocurrió en junio de 2018, cuando una erupción provocó el descenso de flujos piroclásticos que afectaron varias comunidades cercanas al volcán.
Aquel desastre dejó cientos de personas fallecidas y desaparecidas, además de afectar a más de 1,7 millones de habitantes por la caída de ceniza en diferentes regiones del país.
Monitoreo permanente ante una posible intensificación
Hasta el momento, las autoridades no informaron víctimas por la nueva fase eruptiva del volcán de Fuego. Sin embargo, los equipos de emergencia continúan evaluando la evolución del fenómeno y mantienen activados los sistemas de vigilancia.
Los organismos especializados señalaron que la actividad volcánica puede presentar cambios en las próximas horas, por lo que continúan las medidas preventivas y el monitoreo de las comunidades ubicadas en las zonas de mayor riesgo.

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