El Gobierno nacional formalizó un nuevo cambio en la denominación de una de las celebraciones más conocidas del calendario argentino. A través de un decreto firmado por el presidente, se estableció la vuelta a una denominación tradicional que había sido modificada en años recientes.
La medida impacta directamente en la forma en que se reconoce oficialmente la jornada dedicada a la infancia, una fecha que históricamente ha estado vinculada tanto a aspectos sociales como comerciales.
Mediante el decreto 562/2025, el presidente Javier Milei oficializó el regreso del nombre “Día del Niño”, dejando atrás la denominación de Día de las Infancias que había sido adoptada anteriormente.
El decreto que modifica la denominación oficial
La decisión se formalizó mediante una normativa publicada por el Poder Ejecutivo, que establece el uso oficial del término Día del Niño para la jornada destinada a los más chicos.
El cambio implica una reversión respecto a la denominación adoptada en años anteriores, cuando se había promovido una visión más amplia bajo el nombre de Día de las Infancias.
La medida forma parte de una serie de decisiones orientadas a redefinir criterios en políticas simbólicas y culturales dentro del ámbito estatal.
Cómo evolucionó la fecha en el calendario
La celebración dedicada a la infancia se realiza de manera continua desde 1960, aunque su ubicación en el calendario ha tenido varias modificaciones a lo largo del tiempo.
En sus inicios, la jornada se celebraba el primer domingo de agosto, pero luego fue trasladada al segundo domingo del mes.
Ese cambio respondió a un planteo de la Cámara del Juguete, que buscaba adecuar la fecha a dinámicas comerciales vinculadas al consumo.
En 2011, se produjo una excepción cuando la celebración fue movida al 21 de agosto debido a la realización de las PASO en la fecha habitual.
La fijación definitiva del tercer domingo
Dos años después de esa modificación puntual, se estableció de manera definitiva el tercer domingo de agosto como fecha para la celebración.
Desde entonces, la jornada se mantiene en esa ubicación dentro del calendario, reuniendo a familias en distintas actividades vinculadas a la infancia.
La estabilidad en la fecha permitió consolidar hábitos sociales y comerciales asociados a la celebración anual.
El debate sobre el nombre de la celebración
En 2020, se impulsó un cambio en la denominación con el objetivo de reflejar una visión más amplia de la niñez.
La propuesta fue presentada por el entonces secretario Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Gabriel Lerner, quien planteó una modificación conceptual en la forma de nombrar la fecha.
“Proponemos dejar de decir ‘Día del Niño’, porque queremos celebrar la diversidad de toda la niñez”, sostuvo en aquel momento.
El planteo buscaba incorporar criterios vinculados a la inclusión y a la visibilización de distintas realidades dentro de la infancia.
Un reflejo de cambios sociales y culturales
La evolución del nombre y la fecha de esta celebración evidencia transformaciones en distintos ámbitos de la sociedad argentina.
Aspectos culturales, decisiones políticas y factores comerciales han influido en las modificaciones registradas a lo largo de las décadas.
Con el nuevo decreto, la denominación oficial vuelve a una forma tradicional, en un contexto donde la fecha continúa ocupando un lugar relevante en la agenda anual.

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