El sector panadero argentino atraviesa un escenario de fuerte retracción en las ventas. Representantes de la actividad advirtieron que el consumo de pan y productos de pastelería disminuyó de manera considerable durante los últimos años, una situación que también estaría provocando el cierre de comercios y la pérdida de puestos laborales.
De acuerdo con datos difundidos por la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), la reducción del consumo de pan alcanza hasta un 60%, mientras que las ventas de facturas y otros productos de panadería presentan una caída todavía mayor.
Desde el sector sostienen que la disminución del poder de compra modificó la forma en que las familias realizan sus compras. En lugar de adquirir grandes cantidades, cada vez son más los consumidores que llevan únicamente lo necesario para una sola jornada.
Cambios en los hábitos de compra
Según explican desde la actividad, la compra de productos panificados pasó a ser mucho más fraccionada. En numerosos comercios, los clientes ya no llevan un kilo de pan como era habitual, sino pequeñas cantidades que se ajustan al dinero disponible en cada momento.
Esta tendencia también impactó sobre las facturas, tortas y productos de pastelería, cuya demanda registró uno de los descensos más pronunciados del sector.
Los representantes de las panaderías señalaron además que uno de los grupos que más redujo el consumo fue el de los jubilados. "La mayor clientela que perdimos en nuestro negocio son los jubilados, que con esta crisis dejaron de comer pan porque priorizan la compra de remedios", explicó Pinto.
De acuerdo con la entidad, muchos establecimientos funcionan actualmente por debajo de su capacidad debido a la caída de las ventas y al incremento de los costos operativos.
Crecen los pedidos de alimentos en las panaderías
Además de la reducción del consumo, los comerciantes afirman que comenzó a repetirse una situación que hasta hace pocos años era poco frecuente: personas que se acercan a los locales para solicitar alimentos en lugar de comprarlos.
Sobre este escenario, Martín Pinto aseguró: "Hoy viene más gente a pedir que a comprar".
El aumento de las tarifas de los servicios públicos y el valor de la harina continúan siendo algunos de los principales factores que presionan sobre los costos de producción de las panaderías.
El sector advierte por el cierre de panaderías
Desde la Cámara de Industriales Panaderos describieron un panorama complejo para la actividad. "La situación de los panaderos de la Argentina es crítica. Seguimos en caída libre. Hace dos años y medio nos sentamos en un tobogán y no paramos de caer", afirmó Pinto.
Según los datos aportados por la entidad, el impacto económico ya habría provocado el cierre de aproximadamente 2.850 panaderías en todo el país y una pérdida estimada de 17.000 puestos de trabajo.
Caída del consumo de pan y facturas
Las cifras difundidas por el sector indican que el consumo de pan tradicional retrocedió entre un 50% y un 60%, mientras que las ventas de facturas y productos de pastelería descendieron entre un 85% y un 90%, reflejando el impacto de la reducción del poder adquisitivo sobre los hábitos de consumo de los hogares.
Las entidades vinculadas a la actividad continúan monitoreando la evolución del mercado mientras advierten que la combinación de menores ventas y mayores costos mantiene bajo presión a las panaderías de distintos puntos del país.

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