El conductor Julián Weich confirmó que cerrará Conciencia, el emprendimiento solidario que creó hace 16 años y que destinaba parte de sus ganancias a organizaciones sociales. La decisión fue comunicada durante una entrevista televisiva, donde vinculó el cierre con la caída del consumo y la falta de ingresos.
La marca, dedicada a la venta de productos de consumo cotidiano, tenía un esquema basado en la donación del 50% de sus ganancias. Según explicó Weich, el proyecto dejó de ser sostenible porque las ventas ya no alcanzan para mantener la operación ni cumplir con el compromiso solidario original.
Julián Weich confirmó el cierre de Conciencia
Durante su participación en La Noche de Mirtha, emitido por Eltrece, Julián Weich contó que decidió bajar las persianas de su empresa solidaria. La noticia surgió en medio de una conversación sobre la situación económica y el comportamiento del consumo privado en Argentina.
El conductor expresó su preocupación por el deterioro de las ventas y señaló que el contexto actual afectó directamente el funcionamiento del emprendimiento. “Estoy por cerrar ‘Conciencia’, mi marca, porque no funciona más”, afirmó durante el programa.
La declaración generó una consulta de Juana Viale, quien le preguntó por qué había tomado esa determinación. Weich respondió que la empresa ya no podía sostenerse dentro del mercado de consumo masivo.
“Yo tengo mi empresa Conciencia hace 16 años, que tenía agua, puré de tomates, arroz, pintura... y la voy a cerrar porque no funciona más, porque se acabó el consumo”, dijo.
Cómo funcionaba la empresa solidaria
Conciencia nació como una marca con fines sociales. Su modelo consistía en comercializar productos de primera necesidad y destinar la mitad de las ganancias a diferentes organizaciones sociales.
Entre los productos mencionados por Weich se encontraban agua, arroz, puré de tomates y pintura. La propuesta buscaba unir consumo cotidiano con ayuda social, pero el conductor explicó que ese esquema dejó de ser viable.
“El consumo no alcanza para que yo esté dentro del consumo general y yo pueda donar la mitad de las ganancias como originalmente se hizo”, explicó.
Según indicó, durante 15 años pudo cumplir con el objetivo de donar parte de los ingresos. Sin embargo, reconoció que el año anterior ya no logró hacerlo y que en el escenario actual tampoco podría sostener esa promesa.
La caída del consumo impactó en el proyecto
Weich sostuvo que el problema principal fue la falta de movimiento económico en el consumo general. En ese sentido, afirmó que el emprendimiento dejó de recibir el nivel de ingresos necesario para continuar operando.
“No entra plata y eran productos de primera necesidad, de buena calidad”, aclaró el conductor al explicar que la decisión no respondía a una elección personal, sino a la imposibilidad de mantener el funcionamiento de la marca.
El cierre de Conciencia fue presentado como una consecuencia directa de la crisis de consumo. Para Weich, el proyecto perdió su capacidad de sostener ventas y, al mismo tiempo, mantener su finalidad solidaria.
El conductor también remarcó que continuar vendiendo productos bajo la promesa de donar parte de las ganancias no sería correcto si esa donación ya no podía concretarse.
La pérdida de apoyos también complicó la continuidad
Además de la baja en las ventas, Julián Weich mencionó que el emprendimiento también enfrentó una reducción en los apoyos que recibía para impulsar la comercialización de sus productos.
“Inclusive los que me ayudaban, ya es como que no tienen ganas de ayudarte porque están más preocupados por otros temas que ayudarme a mí a vender”, añadió.
Ante ese panorama, el conductor señaló que no encontró otra alternativa que cerrar la empresa. “Lamentablemente, la tengo que cerrar”, expresó al referirse al final de Conciencia.

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